Dietas proteicas para estar más guapas

Con la llegada del verano y los primeros rayos de sol, muchas chicas nos planteamos perder peso, para estar más guapas y sentirnos mejor. Es verdad que la ropa que utilizamos en estas estaciones es más ligera que en invierno y deja más a la vista algunas partes de nuestro cuerpo.

Además nuestro estado de ánimo cambia, estamos más contentas, más animadas, más positivas… y eso hace que también tengamos otra actitud para conseguir nuestro gran reto: perder peso,sentirnos mejor con nosotras mismas y por supuesto más seguras.

Es importante elegir una dieta sana y adelgazar con todas las garantías. Últimamente se han puesto de modas algunas dietas proteicas que nos pueden resultar de gran ayuda para alcanzar nuestra meta. La principal ventaja es que se adelgaza a un ritmo muy rápido y eso nos puede venir muy bien.

Resultados en poco tiempo

Como los resultados son visibles en poco tiempo, eso hace que cada una de nosotras se motive y quiera seguir haciendo un esfuerzo para estar mejor. Además también eleva la autoestima, porque ir de compras dejará de ser una pesadilla, nadie nos mire como si fuéramos un perro verde y nos podremos poner aquello que antes no nos podíamos poner.

La dieta protéica consiste básicamente en ingerir alimentos con un alto contenido en proteínas. Además de tener la ventaja de una perdida importante de peso en poco tiempo, es que da una gran sensación de saciedad y el cuerpo necesita gastar más calorías en su digestión. Asimismo, la no ingestión de apenas hidratos de carbono, hace que el cuerpo tenga que recurrir a las reservas para de grasa para conseguir una fuente de energía.

Existen diferentes tipos de dietas, algunas muy conocidas como la dieta Dukan, Atkins O dieta de la Zona. Todas están basadas en la ingesta de alimentos ricos en proteínas, pero cada una tiene su sistema y sus características específicas que os explicaré en las siguientes líneas.

La dieta Dukan

La dieta Dukan consiste en una proceso de cuatro fases: de ataque, de crucero, de consolidación y estabilización. Las dos primeras fases están pensadas para quitar de encima aquellos kilos que nos sobran. Las dos últimas, sin embargo, son etapas para mantener los resultados conseguidos en las dos fases anteriores.

De todas maneras es imprescindible prepararse a conciencia para hacer este tipo de dieta. Es importante conocer con exactitud cuáles son las fases y en qué consisten, cuáles son los alimentos permitidos y cuáles no. Tienes que tener en cuenta que no puedes abusar del café y además tendrás que acostumbrarte a beber mucho líquido para que tu cuerpo esté hidratado.

En esta dieta, como en casi todas las demás, el desayuno es muy importante, deberás tenerlo en cuenta porque te ayudará a comenzar el día con energía. Según esta dieta en concreto, una buena combinación puede ser huevos, queso descremado y algo de carne o pescado.

La dieta Atkins

La segunda dieta conocida, es la dieta Atkins, que debe su nombre al cardiólogo estadounidense Robert C.Atkins. La base de esta dieta es en un 90% las proteínas y las grasas, el resto, tan sólo un 10% consiste en hidratos de carbono.

Igual que la dieta Dukan, en esta propuesta también existen cuatro fases. La primera es la fase de inducción en la que durante dos semanas se restringen prácticamente todos los hidratos de carbono. En la segunda etapa, los hidratos de carbono se verán algo aumentados, aunque no es un gran proporción para evitar el efecto rebote. La tercera fase consiste en mantener el peso que hemos alcanzado, ya que se supone que hemos llegado al deseado.

Como en toda dieta, en esta también existen alimentos prohibidos. En este caso, el doctor Atkins prohíbe ingerir Cereales, legumbres, harinas, pastas, arroz, pan, hortalizas, frutas, leche, azúcar, bollería y alcohol. Aunque si se nos permite comer Carnes rojas, mariscos, pescados, patés, quesos, yogures, mantequilla, margarina, aceites y, en pequeña proporción, algunas verduras.

Dieta de zona

La tercera dieta más extendida es la llamada de zona que consiste en comer una proporción del 30% de proteína en las comidas,  un 40% en hidratos de carbono y el 30% restante en grasa. Según su creador, Barry Sears, las abuelas ya daban las claves de esta dieta, mucha fruta, mucha verdura y algo de proteína en cada comida.

El éxito de esta dieta consiste en tener controlada la insulina de nuestro cuerpo, y es aquí donde las proteínas juegan un papel fundamental. Según nuestra altura, el peso y la cantidad de ejercicio que hagamos va a marcar la cantidad de proteínas que necesita nuestro cuerpo. Como es muy difícil calcular qué cantidad puede ser esa, uno de los trucos que se enseñan es comer en cada comida lo que quepa en la palma de la mano. 

De sobra se sabe dónde se encuentran en una cantidad muy grande las proteínas. Si queremos un alimento que nos aporte muchas proteínas, lo tenemos muy fácil y a mano. La carne roja puede ser fundamental para ese aporte de proteínas que necesitamos para bajar peso y sentirnos más guapas.

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